La fuente del centro de la plaza de Pontejos se colocó en 1849 y se aprovechó para su construcción restos de otras fuentes. En un costado lleva una hornacina con el busto del marqués en bronce. En una ocasión, este busto fue robado, pero se encontró y restituyó a su lugar muy pronto. Tiene dos pilones y a través de unos mascarones se vierte a ellos el agua. Esta procedía del alto de Abroñigal, que era la más codiciada por sus excelentes cualidades y en tiempos tuvo noventa y un aguadores. Por los años veinte, en la plaza se repartían los periódicos y gacetas de Madrid a los vendedores, casi siempre chiquillos, que salían a venderlos por las calles de Madrid.

Foto incluida en nuestro estuche de Imágenes del Madrid Antiguo.

Plaza-de-Pontejos