Con el otoño otra vez de regreso, Madrid y sus principales escenarios van cambiando de piel y aspecto. Por eso, los pantalones cortos y tirantes van dejando su espacio a otro tipo de prendas como las gabardinas y abrigos. Elementos indispensables para esas jornadas grises y de sosegado ánimo que nos regala Madrid en esta época del año y que tan bien quedó reflejada en esta fotografía de Manuel Urech.

En ella descubrimos que ni la lluvia es capaz de aislar las calles de Madrid de sus característico jolgorio y que la protección de un paraguas se sirve y se basta para dar inicio a una conversación improvisada en la Puerta del Sol. En esta foto del año 1948 percibimos un ambiente  elegante y pulcro. Sin duda, un estilo de vida muy diferente al aspecto que exhibe la plaza en la actualidad.

Podrás encontrar esta imagen en nuestro libro “Madrid a pie de calle

Urech, Puerta del Sol