En Hortaleza no existen murallas ni castillos que nos recuerden a un pasado medieval, pero sí algunas fincas de recreo y palacios que se construyeron hace un par de siglos que han permanecido hasta nuestros días.

El Palacio de Buenavista estaba situado en unos terrenos que delimitaban con el Camino Viejo de Madrid, la carretera de Madrid y el Arroyo de Rejas pertenecientes a los Duques de Frías. Era una finca de recreo rodeada de jardines y árboles, muy frecuentada por el rey Fernando VII.

En 1840 Isidro Urzáiz comprará al finca y la mantendrá durante catorce años. Después de la desamortización de Madoz fue subastada y sería la sociedad francesa Neyda Claver quien se quedara con ella a cambio de unas 115.000 pesetas.

En 1882 se empezará a construir el Convento noviciado de Nuestra Señora del Loreto. Durante las obras se propiciaron diferentes desperfectos en las calles de Hortaleza. Por todos los contratiempos ocasionados, las monjas decidieron regalar dieciocho faroles para el alumbrado de la población.

En el S. XX se construirá en la misma finca un teatro de estilo neoclásico de gran influencia germana, del arquitecto Antonio Navarro Sanjurjo. Es de una gran belleza pero ha caído en el olvido durante décadas.

Tras la guerra civil, el Auxilio Social de Falange Española y de las JONS instaló en esta finca un alojamiento para niñas huérfanas conocido como Hogar Clara Eugenia. En la actualidad ha sufrido algunas remodelaciones porque se ha transformado en sede de la Orquesta y Coros de la Comunidad de Madrid.    

Más información en “Más de cien años de historia de Hortaleza”, de Aquiles Obispo.