Leyendas_MadridLa Casa del Pecado Mortal era el nombre con el que se conocía al hospital de la Santa y Real Hermandad de María Santísima de la Esperanza y Santo Celo de la Salvación de las Almas, una institución que nació en Sevilla y que poco después se trasladó a la corte por orden de Felipe V, más concretamente al número 3 de la madrileña calle del Rosal, ya desaparecida.

Allí se daba protección y refugio a las mujeres de “mala vida” que pasaban una situación difícil. Muchas llegaban embarazadas, allí se las atendía de manera anónima durante ese tiempo que pasaban en reclusión y con la cara tapada. Tiempo después, también se acogería a prostitutas que deseaban enmendar sus vidas.

Al tiempo que existía este hospital surgió la Ronda del Pecado Mortal cuya misión era salir a la calle a pedir limosna y a recoger a las mujeres que vivían en circunstancias adversas. A la altura de 1808 la hermandad trabajaba cuatro zonas de Madrid bastante conflictivas: Barquillo, Maravillas, San Francisco y San Lorenzo.

Los hermanos que hacían la ronda solían salir al caer la noche, con farolillos y campanas entonando versos cuyo objetivo era convencer a esas mujeres de dudosa reputación para que dejaran la calle, en definitiva, limpiar las calles de Madrid de los vicios y malos deseos.

A pesar de que la pretensión de aquella hermandad tenía buenos fines, detrás de ella siempre hubo una reputación macabra y oscura que acabó con rumores sobre amores ilícitos y relaciones secretas. Más información en Leyendas de Madrid, de Manuela Tomás y Claudia Cifuentes.