Fijaos en las cuatro pequeñas fuentes que existen a los lados del Paseo del Prado. Es posible que, hasta ahora, no les hayamos dado el protagonismo que merecen. Fueron diseñadas por Ventura Rodríguez, con ayuda de Francisco Gutierrez, Alfonso Giraldo y Robert Michel y construidas entre 1777 y 1782. Para ello se amplió piedra blanca de Colmenar. Su forma, probablemente, nos recuerde a las de los jardines del Palacio Real de Aranjuez. Con el objetivo de seguir rescatando la estética y los valores del antiguo mundo clásico, cada una de estas fuentes muestra la imagen de un tritón sujetando un delfín, símbolo de bondad y fidelidad.

Si nos situamos cerca de esta composición, veremos que en lo alto, el agua brota de su boca para caer en una pequeña taza. Bajo ella, sujetándola, aparecen unas figuradas sobre cuyo posible significado hay más dudas que certezas. Podría tratarse de cabezas de león, haciendo referencia al escudo de España, pero también podría tratarse de cabezas de oso, refiriéndose al escudo de Madrid ¿Qué os parece a vosotros? Ved y decidid.

Texto incluido en el libro ‘Explora Madrid