En la calle de Bailén, entre la basílica de San Francisco el Grande y la Puerta de Toledo vemos una pequeña iglesia llena de encanto. El edificio nos llaman la atención por su sencillez: parece una iglesia de pueblo dentro de la gran ciudad. Adentrándonos en la calleja de San Bernabé, contemplamos la sobria fachada del templo. Entonces nos fijamos en el antiguo edificio que hay junto a la iglesia. En la portada, un cartel nos aclara su función: Hospital de la Venerable Orden Tercera (VOT). Entramos y, al contemplar la fascinante escalera, tenemos la certeza de estar en un lugar cargado de historia.

La Venerable Orden Tercera Seglar de Penitencia de Nuestro Padre San Francisco fue creada por el santo de Asís en 1221 tras la fundación de la Orden Primaria (franciscanos) y la Orden Segunda (clarisas), con el objetivo de que sus miembros llevaran una vida ejemplar de pobreza y sacrificio.

La tradición nos dice que san Francisco de Asís estuvo por estos lugares madrileños en el siglo XIII. En cualquier caso, los primeros documentos sobre la actividad de la VOT en Madrid datan de 1609. La fraternidad de los terceros franciscanos desarrolló una intensa labor de beneficencia en el siglo XVII. Miles de madrileños de toda clase y condición formaron parte de la orden, entre ellos personajes como Lope de Vega, Calderón de la Barca, Quevedo o Cervantes. Los hermanos asistían a los enfermos, visitaban a los presos, enterraban a los muertos, redimían a los cautivos, dotaban a los huérfanos, ayudaban económicamente a los necesitados…Hoy en día, el Hospital de la VOT es el único hospital del siglo XVII que sigue activo en Madrid, siendo uno de los más antiguos del mundo.

La enfermería empezó a funcionar en 1686 con quince camas. Para el traslado de enfermos disponían de sillas – ambulancia que llevaban a hombros varios mozos fornidos. Los tratamientos curativos aplicados en diversas épocas están documentados y constituyen una excelente fuente para el estudio de nuestra historia médica. Con el tiempo el hospital llega a tener 200 camas.

Texto incluido en el libro “El Madrid olvidado”