Plaza principal de Madrid, centro geográfico de España y kilómetro cero de todas las carreteras radiales de la península. Su nombre proviene de una fortaleza que hubo aquí  en el siglo XVI, durante la guerra de las Comunidades. Situada entre las calles Montera y Carretas, tenía un sol pintado sobre la puerta de entrada, tal vez por su orientación al este. La construcción fue demolida en 1570 para dar amplitud a la plaza.

En el siglo XV se fundó la Iglesia y Hospital del Buen Suceso para soldados y criados de la Real Casa, enclavado entre las calles Alcalá y Carrera de San Jerónimo. Frente a ella se alzó desde el siglo XVII la monumental fuente de Diana, conocida popularmente  como la Mariblanca. En la actual calle Espoz y Mina estuvo el desaparecido convento de la Victoria.  Al inicio de la calle Mayor se emplazaba el Monasterio de San Felipe El Real, cuyas gradas eran un popular lugar de encuentro y chismorreo conocido como el “mentidero” de la Villa.

En 1768, durante el reinado de Carlos III, se levantó la Real Casa de Correos obra de Jaime Marquet. En la parte superior central se instaló primeramente el reloj de la vecina Iglesia del Buen Suceso. Más tarde se construyó el torreón para albergar el nuevo reloj, regalo del relojero José Rodríguez Losada al Ayuntamiento en 1866.

Sufrió una profunda reforma en 1861 para dotarla de más anchura y representatividad. Se demolieron la Iglesia del Buen Suceso y numerosas fincas, que configuraron su planta actual en forma de semicírculo.

La plaza ha vivido las algaradas callejeras en contra de la invasión francesa el 2 de mayo de 1808, inmortalizadas por Francisco de Goya en el lienzo  “la Carga de los Mamelucos en La Puerta del Sol”. También ha sido testigo de episodios históricos como el asesinato del Presidente del Gobierno José Canalejas en 1912, y la proclamación de la segunda República en 1931.

Texto incluido en nuestro libro ‘Placas de las Calles de Madrid