El mercado de Antón Marín fue uno de los primeros que se construyeron finalizada la Guerra Civil, en 1941, sobre terrenos del hospital del mismo nombre. Anteriormente, en 1912, la Diputación había arrendado este lugar a un particular que instaló allí una barraca de cine y carios puestos ambulantes donde se vendían aves, pescado y otros comestibles hasta las dos de la  tarde. El Cine Doré, inaugurado en 1912, fue uno de los más populares y cómodos de la ciudad. Pasado el tiempo, los madrileños apodaron al Doré como “el palacio de las pipas” ya que era habitual comerlas mientras se veía una película muda en aquella época, con acompañamiento de piano. Después de varias reformas, cerró sus puertas en 1963, para volver a abrirlas desde hace unos años como Filmoteca Nacional.

Imagen incluida en nuestro Estuche de Imágenes Antiguas de Madrid.