La calle de la Princesa había sufrido una reforma importante en el año 1948, se empedraron 10.000 metros cuadrados, otros 3.000 de aceras, 10.7000 de desmonte de tierras y el presupesto alcanzó a 2.357.000 pesetas. Hubo un sonado pleito entre el Ayuntamiento, la prensa y la Comisión de Urbanismo a causa del ensanchamiento de la calzada central, que hizo que se perdieran árboles centenarios, pero se resolvió llevando a cabo un trasplante que fue un gran éxito. Más tarde se volvió a reformar como prolongación de la Gran Vía.

Imagen incluida en nuestro ‘Estuche de imágenes del Madrid Antiguo