Os queremos contar hoy un hecho muy curioso que tiene al Palacio Real de Madrid como escenario. Su protagonista es Isabel II, que sería proclamada reina con solo 3 años. Hasta que cumplió trece, momento en que será declarada mayor de edad, hubo un tiempo de regencia que sería desempeñada, en un principio, por su madre. El caso que ésta será acusada de excesivo conservadurismo y, empujada por los liberales a renunciar al ejercicio de la misma. España quedará entonces a cargo de un nuevo regente, el militar Baldomero Espartero, de ideas liberales progresistas. Será, precisamente, durante su mandato cuando los liberales se desdoblarán. Dando lugar al Partido Moderado o conservador y compuesto por terratenientes, comerciantes ricos, intelectuales conservadores, nobleza y clero, y al Partido Progresista, de ideas más avanzadas y entre cuyas filas predomina la burguesía y la clase media en general.

La nueva situación no era del agrado de todos y pronto se produce un levantamiento militar, encabezado por los generales Manuel de la Concha y Diego de León, que pretendía restaurar la regencia de Cristina. Con el regimiento de Infantería de la Princesa asaltan el Palacio Real para raptar a Isabel, que por entonces tiene once años. Las tropas llegan a alcanzar la escalera interior. Allí quedará frustrado el plan, al encontrarse con la resistencia de 17 alabarderos, capitaneados por el general Dulce.

Diego de Léon ordena el alto el fuego, al considerar que no deben sonar disparos donde se encuentra la reina niña. Dulce, igual de delicado que si adversario, ordenan a sus hombres que traigan de la cocina todos los sacos de garbanzos que puedan cargar. Sin pensarlo dos veces, tira las legumbres por la escalera. El efecto no se hace esperar, pronto los asaltantes no pueden seguir avanzando. Han sido vencidos por la audacia y por unas sencillas legumbres.

El acto tendrá consecuencias funestas para Diego de León que terminará siendo fusilado. Lo hará sin perder la serenidad y vistiendo un uniforma lleno de condecoraciones. Tras ello, espartero será tachado de inflexible y dos años más tarde, habiendo perdido el favor del pueblo, no tendrá más remedio que declarar la mayoría de edad de la reina, renunciando a la regencia. Es el 8 de noviembre de 1843.

Texto incluido en el libro ‘Explora lo fantasmagórico de Madrid de taberna en taberna’