El ángel del silencio lleva su dedo índice a los labios para pedir silencio, y exhorta a los presentes a rezar por el alma del difunto. En el cementerio madrileño de San Isidro tenemos a uno de sus mejores ejemplos. El ángel del Silencio es una escultura de mármol, de tamaño natural, realizada en los comienzos del siglo XX por Luis Perinat. Se halla en la entrada del panteón de la marquesa de Perinat. El escultor era hijo de la marquesa en cuyo panteón se sitúa la estatua, que fuer realizada como un homenaje postrero a su madre. Previamente, el ángel fue presenta a la exposición nacional de escultura de 1906. La obra sufrió la amputación vandálica de un brazo y de un pie durante la guerra civil, aunque felizmente ambos han sido repuestos hace poco, dentro de la encomiable labor de restauración que está realizando la archicofradía que dirige el cementerio.

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