Empezamos la semana con una decena de datos sorprendentes, protagonizados por Madrid, y que hemos extraído de la novedad ‘Madrid, increíble pero cierto’. Esperamos que disfrutéis con esta lectura.

-Con Felipe II y en Castilla en general, los días laborables de la semana se reducían a cuatro, ya que el jueves era el día dedicado a Jesucristo, fiesta, el sábado a la Virgen, asueto, y el domingo al Señor, más de lo mismo, con la obligación de asistir al oficio religioso de la Santa Misa.


– En tiempos de Isabel II había en Madrid setenta y siete fuentes públicas, desde las que novecientos cincuenta aguadores suministraban a la población unos 2300 litros cada uno.


-El asilo de Lavanderas, es fundado en 1871 por María Victoria, esposa de Amadeo I, como guardería de los hijos de las lavanderas que a diario realizan su colada a orillas del Manzanares. Estaba frente a la Puerta de San Vicente. Se puede decir que fue la fundadora de la primera guardería infantil en España.


– Hasta 1788, en el reinado de Carlos III y con una población de 190 000 habitantes, el uso de agua de cada madrileño era de unos tres litros por día, cuando actualmente se calcula entre doscientos cincuenta y trescientos litros por persona y día (contando como es lógico, las duchas, uso de lavadoras, lavavajillas, cocinar, limpieza, etc.).

-En 1872 había en Madrid diecisiete mil mujeres que se prostituían clandestinamente. La prostitución clandestina era siete veces mayor que la legalizada.

–Cuando había un festejo, en la Plaza Mayor se alquilaban todas las estancias, excepto las del primer piso de la Casa de la Panadería, que se reservaban a los monarcas y su séquito, cuyas llaves guardaba el aposentador de palacio.


-El reloj que se puso en 1854 en la Puerta del Sol procedente de la iglesia del Buen Suceso funcionaba mal debido al mal traslado que se hizo de él. En 1866 se instaló otro regalado por José Rodríguez Losada.

-La pinacoteca del Prado se inauguró el 19 de noviembre de 1819 y, según las normas dadas, la apertura debía hacerse todos los días, excepto los de lluvia, para evitar que los visitantes mancharan de barro los suelos.


-El Café Imperial, llamado también del Buen Suceso, fue inaugurado en 1864, con siete mil pies de superficie, más una parte del entresuelo. Tenía dieciséis puertas, entre ellas a las calles de Alcalá y Carrera de San Jerónimo. Luego fue el Cuartel de la Montaña, donde tuvo el percance Ramón del Valle-Inclán con el periodista Manuel Bueno.

-En la ermita de San Marcos, que estaba a las afueras de la Puerta de Fuencarral, aproximadamente donde hoy está la glorieta de Quevedo, todos los años, el día de su festividad, el 25 de abril, se celebraba la llamada romería del Trapillo.

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