Iniciamos nuestro recorrido por la muralla cristiana de Madrid por la entrada principal del recinto cristiano del siglo XII la puerta de Guadalajara el acceso más importante al Madrid medieval cristiano se realizaba a través de esta construcciones que tras varias reformas se mantuvo en pie hasta comienzos de los años 80 del siglo XVI un terrible incendio acabó con ella.

Hoy en día tendríamos que sentarnos a la altura del número 48 de la calle mayor para hallarlos en el mismo emplazamiento donde se localizaba la magnífica puerta hace nueve siglos justo ahí un rombo de los cuales el Ayuntamiento de Madrid coloca determinadas ubicaciones cargadas de una gran importancia histórica para la ciudad no recuerda que si viajáramos 900 años atrás en el tiempo en lugar del semáforo y paso de peatones podríamos contemplar una las cinco puertas que permitían acceder a la Villa de Madrid.

Para hacernos una idea de su aspecto justo antes del incendio tenemos la inestimable ayuda de Gerónimo de Quintana a él recurriremos en muchas ocasiones en este libro para hacernos una idea aproximada de los lugares más significativos del Madrid medieval que todavía quedaban en pie a finales del siglo XVI descripción que Quintana nos da de la puerta de Guadalajara es como sigue:

La puerta de Guadalajara era puerta del antiquísimas fuerte muralla con que Madrid estaba cercado tenía dos torres colaterales fortísimas de pedernal aunque antiguamente tenía dos caballeros a los lados inexpugnables la entrada pequeña la cual hacía tres vueltas como tan gran fortaleza. Estas torres o cubos hacia un agradable visto esa puerta de 20 pies de hueco con su dupla proporción de alto y en la vuelta que el arco de la bóveda hace, todo de sillería de piedra berroqueña fortísima“.

Acceso al Madrid medieval por la Puerta de Guadalajara.

El nombre de este acceso al Madrid medieval tiene su explicación en el hecho de que aquí salía el camino que conectaba con Guadalajara con el paso del tiempo esta calzada daría lugar a lo que actualmente conocemos como calle de Alcalá que con sus 10 km y medio de recorrido y sus 544 portales en la calle más larga de Madrid desde la Puerta del Sol hasta la cuesta de la Vega está bien se denomina hoy en día calle mayor pero no ha sido siempre así aquí en la edad media y moderna es el tramo de esta calle desde la puerta de Guadalajara hasta la plaza de la Villa se denominaba platerías ello era debido a que el reino de plateros concentraba su actividad en los portales de los edificios de varias plantas que jalonaban la via.

Podrás leer más en nuestro libro ‘Mis muros de fuego son’