El artículo de hoy va dirigido a los dulces por excelencia de las navidades. En la actualidad existen turrones de todos los sabores y texturas y son muchas las pastelerías que elaboran este postre. Pero, de entre todas ellas, la primera que hubo en Madrid y que hoy sigue abierta es Casa Mira.

Su fundador, Luis Mira, llegó a Madrid procedente de Asturias en 1850. Al principio, se dedicó a vender turrones de manera ambulante por la Puerta del Sol y alrededores. Cinco años más tarde instalaría su comercio en el número treinta de la Carrera de San Jerónimo.

Actualmente regenta el negocio la sexta generación de esta saga. Carlos Mira, tataranieto del fundador, es hoy el encargado de perpetuar un oficio tan antiguo como dulce. Los turrones se realizan en los talleres que tienen en Jijona y en la propia trastienda del local.

La fama de estos turrones -muchos de ellos delicatessen- ha traspasado fronteras. Son asombrosas las colas que se forman a sus puertas pese al frío que caracteriza a las navidades madrileñas. Y es que la clave es su elaboración artesana y la materia prima de sus productos.

En Casa Mira no sólo se pueden adquirir turrones, sino también mazapanes, frutas confitadas, peladillas y otros manjares similares. Recomendamos degustar estos caprichos navideños recién hechos por manos expertas y de calidad insuperable.   

Más información en “Curiosidades y anécdotas de Madrid”, de Mª Isabel Gea Ortigas.