¡Precio rebajado! Madrid y su río. La ribera del Manzanares Ver más grande

Madrid y su río. La ribera del Manzanares

978-84-1580-138-2

Nuevo

Félix Rego. 324 páginas. Formato: 16x16 cm. Rústica con solapas. 2016

Más detalles

14,16 €

-5%

14,90 €

Más información

La Ribera de Madrid es el escenario de todos los primeros siglos de la vida de nuestra ciudad, y su particular geografía será un argumento de peso, junto con la bondad de sus aguas potables y el suave clima, para la elección de la Villa como sede permanente de su Corte, Capital de las Españas. Pero la vega madrileña fue menospreciada después, cuando la feroz urbanización y motorización expandió la urbe hacia todos los puntos cardinales, cuando la dependencia del río, las fuentes y el entorno natural desaparecieron aparentemente, cuando se diluyó en la metrópolis su función vital ancestral y esencial y se invadió salvajemente su lecho. El coche, el cemento y el progreso acabaron con la ruralidad de Madrid, como tantas otras ciudades, e hicieron tabla rasa del valor de su ribera, ignorando su anterior papel esencial en la historia y vida de esta ciudad que se mira en el Cielo más que el Río, lo que hoy se intenta remendar dando unos pocos palos de ciego.

Quiero rendir homenaje a este Madrid ribereño, al Madrid-Pueblo, que mantuvo en cierta manera su espíritu en los barrios creados a la vera del río, la Puerta del Ángel, La Florida, el Puente de Segovia, Arganzuela o Marqués de Vadillo, sin olvidar a Carabanchel, de cuyo territorio fue desgajada toda la margen derecha. Esta zona ribereña fue desde el principio un entorno rural, pero también palaciego e ilustre, cosmopolita desde el siglo XVI y ahora más, teniendo siempre a la vista el skyline de la Villa, vigilando siempre la bulliciosa ciudad. Y como tal vega y ribera, desde casi El Pardo hasta la Salmedina recuperada y la misma desembocadura, Madrid se refleja en su río aunque haya perdido su caudal natural.

La reciente construcción del nuevo parque llamado Madrid-Río ha supuesto la revalorización de una zona cuyo pasado tiene mucha más historia e importancia de la que a primera vista pudiera parecer. Testigos impasibles de la evolución urbana reciente de la ciudad, los barrios de la ribera son justos beneficiarios, junto a todos los madrileños (y como tales los muchos emigrantes llegados en los últimos años), del reciente intento de recuperación de su entorno fluvial, con todos los peros que se le quieran poner, pero que significan también un cambio de talante hacia la valoración del espacio natural sobre el que torpemente nos desenvolvemos.

Descargas