Hubo un tiempo en que el correo ordinario era el sistema de comunicación más habitual entre personas que vivían separadas en la distancia. Además de las cartas existían las tarjetas postales, éstas últimas con un espacio limitado para escribir, por un lado se escribía el mensaje personal y por el otro iba una ilustración.

Existen dos periodos bien diferenciados en la historia de las postales ilustradas, el primero de ellos que va desde 1887 hasta 1900 y el segundo que es el primer lustro del S. XX, considerada como la época dorada de estas tarjetas.

La primera postal que conocemos de España se edita en Madrid, concretamente por Leopoldo López quien tenía una tienda especializada en sellos para colecciones en la calle de la Cruz, todas ellas con el reverso sin dividir.

Los editores e impresores madrileños dieron gran importancia ilustrativa a la Plaza de Toros (con trece series especiales formadas por seiscientas noventa postales), al Museo del Prado (con quince series y seiscientas postales) o al Palacio Real (con catorce series y trescientas sesenta y cinco postales). Estos tres temas supusieron en total el treinta y tres por ciento de las postales que se editaron sobre Madrid.

tarjeta postalLas tarjetas postales pueden ser consideradas documentos históricos ya que han inmortalizado los acontecimientos más importantes de una época, como por ejemplo, la jura del Rey Alfonso XIII el 17 de mayo en 1902. De este hecho se hicieron veintitres series con más de ciento veinte postales diferentes.

Más información en “Tarjetas postales ilustradas de Madrid. 1887- 1905” de Martín Carrasco.