Como no podía ser de otra manera, desde Ediciones La Librería queremos contar una historia de amor ocurrida en Madrid, a propósito de la festividad que hoy celebramos, San Valentín.

Muchos de los componentes de esta historia nos recuerdan a la leyenda de los amantes de Teruel, desde sus nombres, a la causa de su fallido amor o su final dramático. Ocurrió en una calle de Madrid cuyo nombre le es muy propia a la narración: el Paseo de los Melancólicos.

Resulta que un día aparecieron abrazados los cadáveres de una pareja compuesta por una muchacha de dieciocho años y un chico de veinte. Parece que los jóvenes vivían un amor muy apasionado pero que no era bien visto por parte de los padres de él.

Pertenecían a dos clases bien diferentes, siendo la de él acomodada y la de ella de categoría modesta. Ante las desavenencias familiares, la pareja decide suicidarse y dejan una nota con su última voluntad: ser enterrados juntos. Pero las familias se niegan a cumplir este deseo. El chico será inhumado en la Sacramental de San Lorenzo y la chica en el cementerio de La Almudena. En el momento del entierro, los vecinos del barrio se amotinan y protestan por la violación de las últimas voluntades.

Cuando el cortejo fúnebre de la chica pasa por la vivienda del muchacho, cientos de mujeres se enfurecen y detienen el carruaje al grito de “¡Juntos, juntos”! Pese a la intervención de la policía, los amotinados consiguen que los cuerpos de los dos jóvenes se entierren en la misma tumba del cementerio de San Lorenzo. Isabel y Diego consiguen, después de muertos, cumplir su sueño de amor.

Más información en “Madrid para morirse… de risa y de asombro. Horror, curiosidades y excentricidades con la muerte en la historia de la Villa” de Ángel del Río.