mariquita perezLeonor Coello de Portugal marcó época en todo el país gracias a su famosa muñeca Mariquita Pérez. Fue justo terminada la Guerra Civil cuando a esta dama, perteneciente a la nobleza madrileña, se le ocurre la idea de crear una muñeca, distinta a las demás, cuya diferencia estribaría en que contaría con una extensa gama de vestiditos intercambiables. Sería una muñeca que se podría vestir y desvestir como lo hacían sus dueñas, las niñas.

Y así fue como esta mujer junto con su amiga Mª del Pilar Luca de Tena (condesa de Verdú) montaron el taller en la parroquia de San Miguel, en la madrileña calle de General Ricardos. Allí trabajaron mujeres muy necesitadas, quienes elaboraron las primeras mil Mariquitas Pérez, de vestido vichy de rayas blancas y rojas, lazos, zapatillas de esparto estilo topolino y ropa interior.

La propuesta de aquellas dos empresarias iba más allá de vender un simple juguete. Detrás de Mariquita Pérez había un nuevo concepto comercial, vendían exclusividad, distinción, calidad y trato personalizado. Se ocuparon de cada detalle, como la decoración de los locales, la elección de las tiendas, la exposición en los escaparates, la ropa que vendían las dependientas…lo que implicó que el precio de la muñeca fuese bastante elevado.

El 11 de noviembre de 1940 se inauguró una tienda en un bajo alquilado en la Castellana. La acogida fue mayor de lo que se esperaba: en menos de dos meses se vendieron las mil unidades y la lista de espera para comprar el siguiente lote empezó a crecer. En menos de un año se mudaron a la calle Serrano, 8 y contrataron a más de 30 empleadas. Poco después montaron la sede central en una casa de tres pisos de la calle Núñez de Balboa 52.

Más información en Madrileños ocultos, de Marco Besas.