Como complemento a la canalización del Manzanares, se hicieron obras en los aledaños del río. En el puente de Toledo se pavimentó el suelo y también se ve un andamio en una pirámide. En 1951 se inició la reforma de la glorieta de Pirámides. Esta plaza debe su nombre a los obeliscos situados en ella, a la entrada del puente de Toledo. Anteriormente, estuvo engalanado con las figuradas de las estatuas de los reyes de España, destinadas en principio al Palacio Real y que luego adornaron varios lugares de Madrid, como la plaza de Oriente o el parque del Retiro.

Fotografía incluida en nuestro estuche de Imágenes del Madrid Antiguo.

Puente de Toledo, en 1952. Madrid