Se tiene noticia que desde tiempos muy antiguos a los madrileños les gustaba aprovechar el agua del Manzanares, escasa por cierto, para tomar baños, pero es en el siglo XIX cuando se instalaron los primeros locales. En 1835, se proyectó el balneario ‘Portici’ en el Soto de Migas Calientes. En las orillas se excavaban pozas, unas grandes para los nadadores y otras, más reducidas, para los niños y las mujeres, que no solían saber nadar y se rodeaban de palos. Había asientos corridos formados por tablas donde se colocaba la ropa. Del techo de los baños colgaban cadenas o cuerdas que llegaban hasta el borde del agua, para que los bañistas pudieran agarrarse. Los nombres de los más famosos fueron Baños del Arco Iris, Los Cipreses, La Esmeralda, La Estrella, El Sol, etc… En 1950 el Ayuntamiento prohibió los baños en el Manzanares, empezando a aumentar el número de piscinas que se habían ido construyendo n Madrid.

Imagen incluida en nuestro estuvhe ‘Imágenes de Madrid Antiguo’