Hoy es uno de los sitios más concurridos y animados de Chamberí. Sonriente y colorida, la Glorieta de Quevedo también tuvo un pasado, cuanto menos, diferente. En esta ocasión saltamos hasta el año 1930 para ver cual fue su aspecto durante las obras de remodelación que le aportaron su aspecto actual. Curiosamente, la estatua en homenaje al ilustre autor del Siglo de Oro no llevaría hasta tres décadas más tarde, puesto que no se colocó en el centro de la misma hasta 1960m cuando resultó trasladada desde la Plaza de Alonso Martínez. Para poder ubicarnos mejor indicaremos que la calle que se extiende de frente al espectador es Bravo Murillo mientras que a la derecha se situaría el inicio de Eloy Gonzalo.

Fotografía que podrás encontrar en nuestro estuche de Imágenes del Madrid Antiguo.

Glorieta de Quevedo, 1930