Después de la guerra civil y tras una cuidadosa limpieza del parque, se abrió al público de nuevo en enero de 1946. Los terrenos, que habían sido transferidos al Ayuntamiento de Madrid, volvieron a ser propiedad del Estado, siendo el Ayuntamiento usufructuario perpetuo. Entre 1953 y 1954 se repobló el parque con 528.000 plantones, pinos y algunos madroños y laureles.

Para muchas familias ir los domingos a pasar el día a la Casa de Campo suponía una fiesta especial. Llevaban sus cestas con la comida y bebida y una manta para extenderla en el suelo. A la puerta del recinto, los puestos con alimentos y chucherías por si alguien había olvidado algo. Era muy frecuente reunirse allí con amigos, familiares o vecinos y compartir comida y diversión.

Imagen incluida en nuestro Estuche de Imágenes del Madrid Antiguo.

Domingueros en la Casa de Campo