En la Plaza de Isabel II, coloquialmente llamada de Ópera, hay un enorme esquinazo que, desde hace años ya, languidece añorando tiempos ya esfumados de la memoria colectiva. Nos referimos al Cine Real Cinema, cuyo bajos ya no ven a impacientes espectadores sino a varios mendigos que han hecho de su porche su reincidente morada.

Atrás quedaron los lujosos días de esta sala de proyecciones que, en los años 20 se convirtió en la mayor de todo Madrid gracias a sus más de 1600 butacas. El diseño que observamos en esta fotografía de la década de los 20 era de influencias modernistas y aires rococó, destacando su elegante balconada. Uno de los notables elementos que se perdieron con el paso de los años, al igual que el torreón que lo remataba en su esquina.

El Real Cinema congregó a lo más considerado d la sociedad capitalina e incluso sufrió el impacto de varios proyectiles durante la Guerra Civil. Sobrevivió a ello, y a muchos avatares más pero no pudo con los nuevos hábitos de consumo que arrasaron con éste y con muchos otros cines de Madrid.

Fotografía incluida en nuestro libro ‘Madrid, ayer y hoy