Esta larga calle marcaba una gran diferencia entre su primera parte, desde la glorieta de Quevedo, hasta la de Cuatro Caminos, llamado oficialmente de Ruiz Jiménez y, la final, que atravesaba lo que fue el populoso barrio de Tetuán de las Victorias. En la primera cabía destacar el Depósito de Aguas del Canal de Isabel II, cuyas aguas fueron traídas a Madrid por el ministro de Gracia y Justicia, Don Juan Bravo Murillo. El segundo tramo se convertía en un popular mercado callejero, con una animación constante también debido a sus innumerables establecimientos de beber y comer, y a un café cantante que antes de serlo fue el merendero famoso de Canuto. Al llegar a su parte final, los traperos y sus carros eran figuras predominantes en el ambiente.

Encontrarás esta foto en nuestro estuche de ‘Imágenes Antiguas de Madrid‘.

 

Calle Bravo Murillo