En los años 30 se estableció en el parterre del Retiro, cerca de donde se había levantado el monumento al Dr. Benavente, una biblioteca infantil. Junto a los estantes para libros, que se cerraban con una persiana metálica, había otra estantería con juguetes, que los niños recibían también en préstamo y tenían que devolver al abandonar el parque. Existía otra biblioteca para adultos, instalada en otra parte del Retiro. Era de azulejos talaveranos y estaba formada por libros de nuestros clásicos. En el frente se podía leer la siguiente inscripción: “Estos libros que son de todos, a la custodia de todos se confían”.

Fotografía incluida en nuestro libro: Imágenes del Madrid Antiguo (II)

Biblioteca infantil Retiro