Mucho tiempo atrás los elefantes hacían las delicias de los niños que visitaban el Parque del Retiro. Pequeños que compraban cacahuetes para estos animales, que ya acostumbrados a estos obsequios, los cogían limpiamente con la trompa. La fama que adquirían algunos elefantes era enorme, como la elefanta Julia muy golosa e inteligente, cuya especialidad era, en cuanto veía a alguien acercarse al recinto, husmear e introducir con gran facilidad su trompa en los bolsillos de la chaqueta y sacar con habilidad los terrones de azúcar que guardaban para ella.

Imagen incluida en nuestro ‘Estuche de Imágenes del Madrid Antiguo