Siglo y medio ha pasado desde que el primer ferrocarril llegara a El Escorial. El hecho en sí podría ser comparable a la llegada hoy del AVE a cualquiera de las ciudades españolas. Tuvo una gran repercusión, incentivándose la afluencia masiva de pasajeros con interés turístico y, por ende, creciendo la economía de toda la zona.

La construcción de la vía no estuvo exenta de polémica ya que hubo muchos proyectos sobre la mesa. Algunos querían que el tren pasara por Valdemoro, otros por Villalba. Finalmente se decidieron por esta segunda opción.

Grabado de la inauguración de la línea Madrid- El Escorial en 1861

Los cincuenta kilómetros que separan la capital de El Escorial eran recorridos por el ferrocarril en algo más de una hora y media. El precio del billete era de 10,25 reales o lo que era lo mismo: el 75% del salario diario de un jornalero. En la actualidad, el viaje cuesta 3,5 euros y se tarda menos de la hora.

En 1861 el tren partía de Príncipe Pío y  las paradas que hacía antes de llegar a El Escorial eran: Pozuelo, Majadahonda, Las Rozas, Las Matas, Torrelodones y Villalba. El recorrido original no ha sufrido modificaciones, aunque se  han ido añadiendo nuevas líneas.

En un principio la estación de El Escorial se ubicó junto a la Casita del Príncipe, residencia de la Familia Real Española y dos años más tarde se construyó la estación definitiva. En 2002 fue derribada y hoy no queda ningún recuerdo de aquel primitivo apeadero.

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