El monasterio más antiguo de la Comunidad de Madrid se encuentra en Pelayos de la Presa. Se trata de Santa María la Real de Valdeiglesias, cuyo origen se remonta a 1150 cuando Alfonso VII otorgó un privilegio real para reunir a los monjes del valle en el eremitorio de Santa Cruz, bajo la regla de San Benito.

Al poco tiempo se incorporó a la Orden del Císter y así permaneció hasta la desamortización de Mendizábal en el S. XIX. A partir de ese momento pasó a ser propiedad privada y desde entonces entró en claro deterioro cayendo en el abandono y siendo víctima del expolio.

Estéticamente el monasterio tiene mezcla de los estilos románico mudéjar, románico cisterciense, gótico, renacentista y barroco. Sus sillares están actualmente en la Catedral de Murcia. Por su parte, los alicatados, la puerta renacentista y el claustro plateresco fueron desmontados. Algunas de las pinturas renacentistas que Juan Correa de Vivar pintó para el retablo se conservan en el Museo del Prado.

Vista del Monasterio Santa María la Real de Valdeiglesias (Foto: Madridiario)

En un contexto natural excepcional, rodeado de pinares y junto a la chopera de la ribera del río Alberche, este monasterio cayó en el olvido. No sería hasta 1974 cuando Mariano García Benito lo adquirió tras leer un anuncio en un periódico que decía lo siguiente: “Sesenta kilómetros de Madrid, vendo ruinas, magnífico monasterio”.

García Benito le devolvió la paz que un día perdió. Restauró la torre- campanario renacentista y se empleó en su cerramiento y protección con sus propios medios. Este arquitecto se instaló en el cenobio y realizó la planimetría del complejo con la intención de que algún día se puediera llevar a cabo su recuperación integral.

En 2004 cedió la propiedad al Ayuntamiento de Pelayos de la Presa. Y desde entonces Mariano García Benito es el presidente de la Fundación Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias. La abadía fue declarada monumento histórico artístico nacional y Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid, eliminándose la posibilidad de especulación con los terrenos.

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