Ahora que estamos en temporada estival proponemos una excursión a una localidad madrileña que conjuga patrimonio cultural y naturaleza: Pelayos de la Presa. Una población que nace a la sombra del monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, el más antiguo de  la Comunidad de Madrid, que perteneció a la orden del Císter y perduró hasta la desamortización de Mendizábal en el S. XIX.

Pelayos, como se conoció a esta localidad en un principio, está en un valle poblado de ermitas, pequeñas iglesias y ermitaños, en una tierra próxima al río Alberche. La posterior construcción hidráulica del embalse de San Juan tuvo como consecuencia que al nombre de Pelayos se sumara el apellido “de la Presa”.

Existe una leyenda de origen monacal que cuenta cómo un príncipe godo de nombre Teodomiro tuvo una revelación divina que le hizo cambiar. Parece que hasta entonces había llevado una vida poco ejemplar y a partir de ese momento se retiró a una zona próxima al río Alberche, en un valle, donde edificó un monasterio.

Este hecho ocurrido en el S. VIII atrajo a numerosas personas que empezaron a poblar la zona. A lo largo del S. XII se levantaron en el valle próximo al Alberche gran cantidad de pequeñas iglesias. En consecuencia, el rey Alfonso VII donó el valle al abad Guillermo para que fundase un monasterio benedictino, apareciendo así Santa María la Real de Valdeiglesias.

El territorio fue creciendo en importancia debido a las donaciones que se fueron haciendo al monasterio y que impulsaron el desarrollo de todas las aldeas que se iban creando en el valle, incluido Pelayos. En el S. XV Alvaro de Luna compró al monasterio el señorío de Valdeiglesias con el consentimiento del rey Juan II.

Carlos I ordenó la separación del monasterio del pueblo para vendérselo al Marqués de las Navas, bajo cuya jurisdicción permaneció hasta la abolición de los señoríos a principios del S. XIX. Tras las desamortizaciones de Mendizábal quedó en un estado ruinoso, al tener que ser abandonado por los monjes. En 1974 fue comprado por un arquitecto. En 1983 fue declarado Monumento Histórico Artístico de carácter nacional. Y en 2004 fue donado por su propietario al pueblo de Pelayos de la Presa.

Más información en Misterios, anécdotas y leyendas de la Comunidad de Madrid, de José Felipe Alonso Fernández- Checa.

Vista del Monasterio Santa María la Real de Valdeiglesias. Foto: Madridiario.