Hasta el 27 de abril se muestra en la Real Fábrica de Tapices la exposición “Cien elementos del patrimonio industrial de España”. Son las huellas que nos han llegado de la revolución industrial: infraestructuras, pequeños talleres, molinos y herramientas que modernizaron el mundo.

La Comunidad de Madrid es la organizadora de la exposición y lleva catalogados 1.400 elementos. El 60% de las edificaciones datan de mediados del S. XVIII. Son construcciones que pasan desapercibidas y que quizás hayan caído en el olvido, pero tienen un gran valor desde el punto de vista sociológico.

Imagen tomada de El País.

Algunos ejemplos son la centenaria Fábrica de Gal, “El aroma de Moncloa”, que empezó siendo casi un laboratorio clandestino en Ferraz y multiplicó sus edificios según iba creciendo; y el Canal de Isabel II, precursora de la transformación de Madrid desde 1851.

La Real Fábrica de Tapices sigue activa desde que se creara en 1721 como industria pública para impulsar la economía nacional. Por su parte, la fábrica de Cervezas El Äguila, se abrió en 1901 cambiando los hábitos de la población de entonces que bebía -fundamentalmente- vino y aguardiente. En la actualidad, el edificio alberga un archivo regional y una biblioteca.

Recomendamos, por último, detenernos en la “Memoria del barro en Madrid”, una ruta por la industria puntera del momento: fábricas de tejas y ladrillos que se instalaban en los pueblos limítrofes de aquel entonces, como eran Vicálvaro, Vallecas o Carabanchel.

Más información en El País.