Aunque nos parezca mentira, hubo un tiempo en que el suelo de la tan transitada calle del Arenal fue de corcho. Os contamos aquí por qué surgió esta idea y cuánto duró. Porque, como casi todos intuiréis, el proyecto fracasó a corto plazo.

Parece que el ruido siempre ha sido una constante en la historia de nuestra ciudad. Corría el día 3 de febrero de 1896 cuando el Ayuntamiento de Madrid tomó la decisión de pavimentar de corcho la calle Arenal. Poco después, el acuerdo se llevaría a término.

Se pretendía evitar los ruidos de la circulación, sobre todo de los carros, cuyas ruedas llevaban llantas de hierro, pero también el ruido de los coches que existían en aquella época y el de las herraduras de los caballos y mulas que tiraban de los carruajes.

Como era de esperar, en un principio, todo fue bien. El silencio era notable en relación al que había en las calles aledañas. Pero lo peor llegó cuando comenzaron las lluvias. Las herraduras y las llantas empezaron a hacer migajas el corcho que, pronto, se quedó en nada.

Para más información “Sucedió en Madrid. Hechos curiosos y raros de la historia de Madrid” de José del Corral.

Viena Capellanes de la Calle Arenal (1920). Foto: Archivo de Viena Capellanes