El Cine Capitol no fue el mejor cine de Madrid, ni el más bonito, pero lo cierto es que el edificio que lo alojaba, el Carrión, siempre fue y será un símbolo de la capital. Llegó a ser el más grande de Madrid y el quinto de Europa.
El edificio ocuparía un intrincado solar en el tercer tramo de la Gran Vía, propiedad del Marqués de Melín, don Enrique Carrión, y dominaría la esquina entre las calles Jacometrezo y...