Uno de los mayores exponentes de nuestro Siglo de Oro dejó huella en nuestra ciudad. Después de viajar por Granada, Salamanca, Cuenca y Toledo recala en Madrid a la altura de 1617 para ser capellán de Felipe III.
En 1619 se instala definitivamente en una vivienda pequeña situada en la esquina con la actual calle de Lope de Vega, muy próxima a la Ópera. Amuebla la casa de manera exquisita y así se lo hace saber...