La calle del Pez, situada entre las calles de San Bernardo y la Corredera Baja de San Pablo, se llamó hasta finales del S. XVIII calle de la Fuente del Cura. Allí tuvo una hacienda con cinco pozas y una fuente de finísimas aguas D. Diego Henríquez, eclesiástico de noble linaje.
Cuando Felipe II traslada la Corte a Madrid, la villa compró una parte de la hacienda del cura para hacer viviendas. Otra parte del...