nav-left cat-right
cat-right
Últimos Comentarios
  • Vicente Martín: Olvidais algo muy importante en la vida de este puente y que...
  • Alipio: Excelente lugar para la contemplación de la belleza. Gran li...
  • Ediciones La Librería: Buenos días, lo puedes adquirir en nuestra tienda, situada e...
  • Ediciones La Librería: Buenos días, lo puedes adquirir en nuestra tienda, situada e...
  • Sergio Palazón: Buenas tardes, ¿dónde se puede conseguir el libro? Gracias!...
Artículos Recomendados
Los madrileños de los año... Hasta el inicio de los años sesenta, la mayor preocupación de los madrileños...

Recomendamos….Leyendas de Madrid

Viernes, varios días libres por delante y ganas de lectura así que en esta ocasión os proponemos un libro cuyo título ya nos hechiza por completo ‘Leyendas de Madrid’. Para nuestra fortuna, en las calles de la Villa se han ubicado decenas de leyendas, relatos que son también parte de nuestra historia y que merecen ser conocidos. Por ello, generación tras generación la transmisión oral ha hecho una enorme labor,...

La foto de la semana: Plaza de Tirso de Molina en ...

Con el paso de los años ha ido perdiendo su carácter de ágora y se ha convertido en un anodino lugar de paso pero tiempo atrás el ambiente en la Plaza de Tirso de Molina era bien distinto al actual. Por ejemplo los días de Navidad se instalaba un mercado ambulante y las calles adyacentes, como la de Duque de Alba, se veía llena de pequeños y acogedores puestos de madera que invadían las aceras. En ocasiones sus...

Novedad: Cuevas, Simas y Minas de Madrid

Estamos acostumbrados a explorar e interesarnos por el entorno que tenemos ante nuestros ojos pero ¿Qué sucede con todo aquello que se escapa del alcance del sentido de la vista? En el terreno de la Comunidad de Madrid es posible encontrarse con un sinfín de cavidades que aguardan a ser exploradas. Para poder llevar a cabo esta labor de forma segura el Grupo de espeleología de Getafe (GEGET) nos guía a través de este...

La foto de la semana: Puente de Ventas, 1930

“Un lugar sucio y polvoriento, sin la menor idea de urbanización desde donde los vivos ven pasar a los muertos y quizás por esto, a los primeros les apetecen unos callitos, bailar una habanera o un tango al compás de un organillo o jugar una partida de mus”. Así se describía este lugar en una revista de la época. Del arroyo Abroñigal se decía que andaba tan escaso de agua, que las mujeres que iban a lavar tenían...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR